El 29 de diciembre de 1995, el CD Logroñés rescindió el contrato del portero gallego José Lino Fervenza, descartado en la pretemporada y sin ficha para jugar al considerarle Juande Ramos “inferior” a Pinillos y Santiesteban. “Me voy muy enfadado”, dijo el jugador, antes de criticar con dureza al entrenador (“hace todo lo que le dicen desde el club”) y al presidente, Emilio Ganuza (“se ha bajado los pantalones mil veces”).
El 19 de abril de 1984, el CD Logroñés disputó un partido amistoso en Haro (2-3), en el que el delantero del Aurrerá de Ondárroa Antón, de 19 años, vistió por primera vez la camiseta blanquirroja tras su fichaje. Era uno de los máximos goleadores de Tercera División, pero no pudo demostrarlo aquí. Tuvo que irse a hacer la mili a Tenerife y solo jugó catorce partidos en tres temporadas (1983-1986), marcando cinco goles.
El 25 de septiembre de 1980, el masajista Manolo González, considerado toda una institución en el CD Logroñés, en el que llevaba casi 29 años, recibió un sentido homenaje. Nadie quiso perdérselo. Representantes de clubes como el Logroñés, el Haro, el Calahorra, el Yagüe, el Balsamaiso o el Berceo, así como dirigentes del deporte riojano, le entregaron distintos recuerdos antes del inicio del partido frente al Zaragoza (0-4).