El 11 de diciembre de 1979, casi 30 años antes de que el CD Logroñés desapareciera por problemas económicos, Abelardo López Ulecia (vicepresidente en los años 50 y entonces presidente de la junta económica) ya pronosticó que el club, “como tal, debe desaparecer y empezar desde abajo”. “Desgraciadamente”, argumentó, “no hay otra solución”, con una deuda de 30 millones de pesetas (180.303,63 euros).
El 19 de julio de 1994, el CD Logroñés inició la pretemporada con un solo portero: el gaditano Alejandro Revuelta, que había jugado en el Promesas la temporada 1992-1993 y, luego, estuvo cedido en el Jerez la siguiente. El 1 de agosto, Eguizábal anunció el regreso de Vergara y, después, el 2 de septiembre, el fichaje de Ochotorena le dejó sin hueco en la plantilla, tras un efímero paso en su segunda etapa blanquirroja.
El 1 de febrero de 1981, tras su debut con el CD Logroñés en Tenerife dos meses y medio antes, el jugador sub-20 Justino García disputó su primer partido en Las Gaunas ante el Sanse (1-1). “Ha jugado casi tiempo y medio”, dijo Fuertes, “y va para arriba”. Por nuestro equipo jugaron, de izquierda a derecha, arriba, Viguera, Valderrama, Beato, Villar y Yustes y, abajo, Justino, Eraso, Pacheco, Tomás, Lotina e Ignacio, que debutaba.