El 30 de mayo de 1985, Noly recibió en la Sala Ducal el trofeo a la rentabilidad de la temporada 1984-1985, organizado por Antena de Rioja y Pacharán La Camerana. Además, días después, el 3 de junio, fue reconocido en Barcelona como el mejor jugador de Segunda División por parte del diario ‘AS’ y Mikasa. La campaña anterior, ya había sido premiado como el jugador más rentable del CD Logroñés.
José Mari Soroa, quien, tras colgar las botas en el CD Logroñés, regentó junto a su esposa, Pitu Royo, el Restaurante Buenos Aires de la calle República Argentina durante casi dos décadas, fue un gran experto en tirar los penaltis. Aquí jugó dos temporadas (1970-1971 y 1976-1977) y marcó ocho goles, de los cuales siete fueron de falta máxima. Solía darle al balón “muy fuerte”, según Garrastachu, y sorprendía al portero.
El 8 de septiembre de 1991, el defensa Isidro Villanova se convirtió en el tercer miembro de la saga de los Villanova en jugar en el CD Logroñés, al sustituir a García-Pitarch en el minuto 89 del partido que le enfrentó al Cádiz (2-1). Antes lo habían hecho sus tíos Manolo Villanova (1962-1964) y, años después, Antonio Villanova (1969-1970), ambos porteros. Su sobrino disputó aquí cien partidos en cuatro temporadas (1991-1995).